En Más Que Tenis, el entrenamiento va mucho más allá del aprendizaje técnico del tenis.
La regularidad en las sesiones se convierte en un pilar fundamental para el desarrollo personal, emocional y social de las personas con discapacidad intelectual que participan en el proyecto.
Entrenar de forma constante no solo mejora habilidades deportivas, sino que construye rutinas, refuerza la autonomía y fortalece la autoestima.
La rutina como punto de apoyo
Para muchas personas con discapacidad intelectual, contar con una rutina estable aporta seguridad y tranquilidad. Saber cuándo y dónde se entrena, conocer a los entrenadores y compañeros, y repetir dinámicas crea un entorno predecible y seguro. Esta estructura reduce la ansiedad, facilita la participación y permite que cada deportista se sienta cómodo desde el primer momento.
En la pista, la rutina se transforma en confianza.


Fomentar la autonomía paso a paso
La regularidad en los entrenamientos también favorece el desarrollo de la autonomía. Prepararse para entrenar, seguir indicaciones, respetar turnos o gestionar pequeños retos dentro de la sesión son aprendizajes que se consolidan con el tiempo. Cada entrenamiento es una oportunidad para tomar decisiones, asumir responsabilidades y ganar independencia, siempre acompañados por un equipo que apoya y guía.
El progreso visible (y el que no siempre se ve)
Entrenar de forma continuada permite observar avances claros: mejor coordinación, mayor concentración, más control de la raqueta o mejor comprensión del juego.
Pero también hay progresos menos visibles e igual de importantes, como la mejora en las habilidades sociales, la comunicación o la capacidad de gestionar emociones dentro y fuera de la pista.
El progreso no siempre es lineal, pero la constancia permite celebrarlo en todas sus formas.


Construir autoestima a través del deporte
Sentirse parte de un grupo, lograr objetivos personales y ser reconocido por el esfuerzo realizado tiene un impacto directo en la autoestima de los deportistas.
La regularidad refuerza el sentimiento de pertenencia y ayuda a que cada uno se vea a sí mismo como capaz, valioso y protagonista de su propio camino.
En Más Que Tenis, entrenar con continuidad es también aprender a creer en uno mismo.
Más que entrenar tenis
La regularidad no es solo una cuestión deportiva, es una herramienta de inclusión.
A través de entrenamientos regulares en las distintas escuelas de España, el proyecto ofrece espacios seguros donde las personas con discapacidad intelectual pueden crecer, expresarse y desarrollarse a su propio ritmo.
